Preguntas y respuestas Salud

¿Soy adicto al sexo?

orgasmo masculino

El sexo forma parte de una vida saludable

Pero ¿qué pasa si soy adicto al sexo? Cuando se convierte en adicción obliga a un comportamiento destructivo, peligroso y adictivo que puede dañar la salud, las relaciones y el comportamiento diario de una persona.

La adicción al sexo es un estado de hipersexualidad en la que el individuo no puede controlar los impulsos y conductas sexuales, a pesar de las consecuencias negativas.

Este trastorno afecta aproximadamente al 8% de la población y va en aumento debido al uso de las nuevas tecnologías.

Los adictos tienen comportamientos típicos de otras adicciones (drogas, alcoholismo) como ansiedad, irritabilidad, náuseas o insomnio.

Famosos como Tiger Woods, David Duchovny, Hugh Grant, Britney Spears o Michael Douglas, han confesado ser adictos al sexo.

Síntomas de la adicción al sexo

  • Impulsos o pensamientos sexuales perseverantes
  • Asociar el sexo con emociones negativas
  • No resistir los impulsos
  • Masturbación compulsiva
  • Aislamiento
  • Relaciones vacías o disfuncionales
  • Pérdida de tiempo, incapacidad para cumplir con sus actividades habituales, gastos desmedidos en pornografía y prostitución.
  • Síntomas de abstinencia cuando se descontinúan los comportamientos
  • Dependencia
  • Obsesión con los pensamientos y conductas sexuales.
  • Sentimientos de angustia, ansiedad, inquietud e incluso violencia si no puede participar en el comportamiento sexual

Tratamiento de la adicción

Los tratamientos varían según de personalidad de cada pacientes. Generalmente los adictos son personas con niveles muy altos de ansiedad que no controlan sus impulsos.

La terapia enseña al paciente a controlar la compulsión al sexo y le ayuda a mejorar sus relaciones interpersonales. Las técnicas cognitivo-conductuales son las más eficaces para tratar este de trastorno.

También existen grupos de ayuda basados en los doce pasos (como Alcohólicos Anónimos) y proponen como objetivo la “sobriedad sexual”, es decir, lograr tener relaciones sexuales que no sean impulsivas ni que generen malestar.

En ocasiones, se utilizan ISRS (Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina) y otros antidepresivos se usan para reducir la libido.

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