Cultura Pareja

Las mujeres de Picasso

las mujeres de Picasso

Todas las parejas de un genio

A Pablo Picasso (1881-1973), cofundador del movimiento cubista y creador de pinturas, esculturas y grabados magistrales, se le considera uno de los artistas más influyentes del siglo XX, aunque en otras facetas, como por ejemplo su relación con las mujeres, dejó mucho que desear, estas son las mujeres de Picasso.

Muchas féminas fueron el centro de su vida y trabajo. Cortejó a las mujeres hasta la vejez. Incluyó a sus musas en pinturas, esculturas y otras obras aumentando su atractivo y prestigio, aunque también para atraerlas. Incluso, cuando ya contaba 70 y 80 años, realizaba pequeñas esculturas masculinas con grandes falos dedicadas a las mujeres que deseaba.

Su madre y hermanas trataban al joven Pablo con adoración. Mientras, Picasso se familiarizó en el trato con prostitutas gracias a la influencia de su padre. Se inició después de la misa del domingo, cuando acompañó a su padre, José Ruiz, al burdel local. Su progenitor, que también era artista, presentó a su hijo a las rameras. Picasso perdió su virginidad con una meretriz a la edad de 13 o 14 años y pasaba mucho tiempo trabajando con mujeres que trabajaban en lupanares.

En 1907, pintó Les Demoiselles d’Avignon representando a cinco prostitutas parisinas. En la obra pintó la forma femenina con estilo cubista e influencias africanas. Fue una pieza revolucionaria causante de muchas controversias.

En 1905 empezó a vivir con Fernande Olivier y él le exigió que dejara de modelar. Olivier posaba para el escultor François Sicard que estaba realizando un monumento para Argelia y Picasso se negó a dejar que finalizara la sesión. Sin embargo ella siguió posando para Picasso y fue modelo para una de las primeras esculturas cubistas, la Tête de femme. Ella también fue inspiración para gran parte de las ilustraciones de su “Período Rosa“.

Su relación con Fernande duró siete años. Él era extremadamente celoso y, supuestamente, encerraba a Olivier en el apartamento para evitar que saliera sin su compañía. Cuando ella enfermó alrededor de 1910, su relación acabó, aunque siguieron siendo amigos.

Después de separarse de Fernande tuvo una nueva amante desde 1912, Eve Gouel, también conocida como Marcelle Humbert. Amiga de Fernande Olivier, y una vez relacionada con Picasso, la pareja se fue de París para escapar de su amiga. Su relación duró unos cuatro años. Aunque nunca la pintó, apareció simbólicamente representada como un instrumento musical o música en sí misma. 

Gouel era una buena empresaria y ayudó a Picasso a vender sus pinturas. Fue una mujer frágil y enferma que padeció tuberculosis y cáncer. Durante 1915 fue hospitalizada y durante ese tiempo, Picasso comenzó a relacionarse con Gaby Lespinasse.

Se enamoró de la pintora bisexual Irene Lagut. Con la ayuda de su amigo, el poeta Guillaume Apollinaire, en agosto de 1916, planearon su secuestro. Tras emborracharla la trasladaron al estudio que tenía el artista en Montrouge. Algo parecido le había funcionado en el pasado con Fernande Olivier, aunque a Irène no le gustaba ser presa de nadie y escapó tras forzar la cerradura aunque después estuvo a punto de casarse con Picasso al que abandonó ya con los preparativos de la boda para volver con su antiguo amante Serge Fèrat.

las mujeres de Picasso
Picasso y Olga Khokhlova 

Picasso y la bailarina de la compañía Ballets Ruso, Olga Khokhlova contrajeron matrimonio el 12 de julio de 1918, y permanecieron casados hasta el fallecimiento de esta en 1955. Fue, además, musa inspiradora y modelo de varios de sus cuadros, como los óleos sobre lienzos de 1917, Retrato de Olga en un sillón y, Olga Jojlova con mantilla. Después del matrimonio, ante la insistencia de su marido, dejó su carrera de ballet.

El 4 de febrero de 1921 nacía el único hijo de Olga, Paulo Ruiz Picasso. Al año siguiente sufrió problemas ginecológicos. Mientras ella padecía problemas de salud su esposo comenzó a relacionarse con la sueca Marie-Thérèse Walter. Khokhlova no sabía que su esposo tenía una amante de 17 años, y Picasso a los 45 años, vivía una doble vida hasta que ella lo descubrió. En 1935, Olga supo que el artista esperaba un hijo (Maya) de su amante y rompió con él. 

Después de dejar a su esposo, ella siguió enviándole cartas cargadas de odio. Cuando Paulo se convirtió en chófer de su padre, Khokhlova vivía como una maleta, siguiendo a su esposo e hijo por toda Europa. Considerada “loca” por los amigos de Picasso.

Picasso solicitó la separación por el “carácter difícil” y “escenas violentas” que le hacían la “vida imposible”, pero se negó a repartir su patrimonio. Según la ley francesa de derecho civil, al ser un matrimonio con bienes compartidos, Olga tendría que recibir la mitad del millonario patrimonio de Picasso. La pareja, aunque se separó en 1935, nunca tramitó el divorcio.

Olga pasó sus últimos años en soledad sin poder caminar después de un infarto. El 11 de febrero de 1955, falleció víctima de un cáncer en la ciudad de Cannes. Al final de su vida, quiso ver a su esposo, pero él se negó. Pablo Picasso ni siquiera se presentó al funeral.

Cuando Picasso vio a Marie-Thérèse Walter por primera vez, la “abordó” en sus propias palabras y declaró: “Tienes una cara interesante. Me gustaría hacer un retrato tuyo. Creo que vamos a hacer grandes cosas juntos.soy Picasso”. Se convirtió en la obsesión de Picasso. Tuvieron una relación de nueve años y mantuvo a su amante en un apartamento en París mientras pasaba tiempo con su esposa en Cannes. Su trabajo durante este período reflejó su pasión por Walter.

Durante sus nueve años de relación, Marie-Thérèse se dedicó al artista, 29 años mayor que ella, y pasó casi una década oculta, solo conocida por los amigos más cercanos del pintor. Durante ese tiempo, no aparecían en público juntos siguiendo el consejo de sus abogados.

La vida de Walter se dedicó a su gran amor convirtiéndose en su musa y aparece en sus cuadros Mujer con sombrero y cuello de piel; El sueño y Desnudo hojas verdes y busto, entre otras obras.

El poder que tenía sobre sus parejas combinaba arte, intimidad y pasión. Según su nieta, Marina, sometió a las mujeres “a su sexualidad animal. Las domesticó, las embrujó, las ingirió y las aplastó en su lienzo. Después de haber extraído su esencia, las desechaba”.

Picasso pasó por este ciclo varias veces demostrando su pérdida de interés en ellas. Abandonó a Fernande OlivierOlga Khokhlova y a Eva Gouel cuando estaban enfermas tomando a otras amantes.

Dora Maar
Dora Maar

Dora Maar fue amante de Picasso durante casi una década. Se conocieron cuando ella tenía 29 años y él 55. Ella vivía cerca de él y colaboraban en ocasiones. Pintó a Maar como a sus otras musas, inmortalizándola como La Mujer que Llora, en 1937. Fue ella la que dijo que “cada vez que Picasso cambiaba de mujer, todo cambiaba. Se trasladaba a otra casa cambiaba de amigos, de perro, y por supuesto, de estilo”.

Tras separarse de Maar en 1946, esta se deprimió profundamente y sufrió una crisis nerviosa. Buscó ayuda psiquiátrica y se sometió a electroshock antes de convertirse en una devota católica. Murió a los 89 años completamente sola. A su entierro solo acudieron siete personas.

La única mujer que dejó a Picasso fue Françoise Gilot. En 1943, Picasso inició un romance con la pintora Françoise Gilot, 20 años más joven que Maar y 40 años más joven que Picasso. Su relación comenzó poco a poco pero, en 1946, ya vivían juntos. Gilot dio a luz a dos de los hijos de Picasso, Claude y Paloma, en 1947 y 1949, respectivamente Gilot estuvo con Picasso hasta 1953, cuando ella lo dejó porque no podía soportar su comportamiento cruel y sus infidelidades.

En mayo de 1951, Picasso comenzó una relación con Geneviève Laporte mientras aún vivía con Françoise Gilot. En el verano de ese año, llevó a Laporte a Saint-Tropez, pero cuando ella se enteró de que Gilot lo estaba esperando en casa se negó a vivir con él.

Jacqueline Roque, joven divorciada de 27 años se convirtió en su segunda esposa en 1961. Con ella encontró nueva inspiración y se dice que produjo más obras de arte basadas en ella que en cualquiera de sus otras musas. Desde el comienzo de su relación la pintó en numerosas ocasiones y era la única persona cuya presencia aceptaba mientras pintaba en su taller.

Ella se dedicó a enteramente a su esposo mientras era su musa. En 1973 prohibió a los dos hijos de Gilot, Claude y Paloma, asistir a su padre. Se dice que fue quien dominó al pintor, quien prohibió la entrada de sus herederos a su funeral y quien aisló a Picasso hasta su muerte.

Hubo mujeres de carácter fuerte que no le toleraron sus maneras, como Genevieve Laporte, y otras más sumisas y dedicadas al artista, como Marie-Thérèse Walter y Jacqueline Roque. Estas dos últimas acabaron desesperadas después de romper. Walter siguió viendo a Picasso cuando visitaba a su hija, Maya, y se dice que incluso le pidió su mano en matrimonio después de que su primera esposa Olga Khokhlova falleciera en 1955. Cuatro años después de que Picasso muriera, Walter se suicidó colgándose en un garaje.

Jacqueline Roque que trató al pintor como a un dios durante su relación, cayó en una profunda depresión que no consiguió superar y en la madrugada del 15 de octubre de 1986 se suicidó con un disparo en la sien.

Con autorización de buscabiografias.com

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