Salud

Hábitos higiénicos que ponen en peligro tu salud

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Nuestro cuerpo necesita una buena higiene personal, pero los productos que usamos diariamente pueden provocarnos alergias o incluso dañar el Ph de nuestra piel. Aunque te parezcan saludables procura evitar los siguientes artículos.

1) Bastoncillos de algodón

Se aconseja el uso de bastoncillos solo para limpiar la parte externa de los oídos. El cerumen tiene su función: proteger las estructura del oído interno del polvo y otros agentes patógenos. En caso de que se produzca una acumulación excesiva de cera, es conveniente consultar con el médico. Los oídos pueden lavarse con agua de la ducha y limpiando la parte externa con una toalla. La presencia de cera en el oído es natural y al usar el bastoncillo
lo único que conseguimos es empujar la cera hacia adentro, y esto puede derivar en infecciones graves.

2) Jabón antibacteriano

jabón antibacteriano

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), no hay suficiente información científica como para demostrar que los jabones antibacterianos sean mejores para prevenir enfermedades que sólo lavarse con agua y un jabón normal. Hasta la fecha, las ventajas de usar un jabón antibacteriano para las manos no se han comprobado. Además, el uso difundido de estos productos por un periodo largo de tiempo ha planteado la duda en cuanto a posibles efectos negativos para su salud. 

Es suficiente con que te laves las manos con agua y jabón frotando bien durante un par de minutos.

3) Esponjas

Normalmente usamos esponjas sintéticas para limpiarnos y eliminar células muertas de la piel, aunque estas pueden causar más daños que beneficios.

Solemos guardar las esponjas en la bañera o la ducha, lugares muy húmedos, por lo que la esponja se convierte en un criadero de bacterias y hongos. Aunque laves la esponja cuando te duches no es suficiente ya que las células muertas quedan en los pliegues de la esponja y no queda lo suficientemente limpia.

Incluso pueden llegar a causar infecciones si tenemos alguna pequeña herida abierta. Si no eres capaz lavarte sin esponja, lo mejor es que utilices una hecha con fibras naturales que contienen enzimas que controlan el crecimiento de bacterias. Procura escurrirla bien después de usarla y déjala secar fuera de la ducha en un lugar seco y fresco. Es recomendable cambiarla una vez al mes.

4) Pasta de dientes blanqueadora

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), después de analizar varias pastas dentífricas anunciadas como blanqueadoras, concluyó que ninguna de ellas debería llamarse “blanqueante” ya que “cambian muy poco o nada el color de los dientes”.

Estos dentífricos con su poder abrasivo, pueden llegar a dañar el esmalte. Lo recomendable es un buen cepillado tras cada comida y utilizar la pasta de dientes correspondiente.

Tampoco se recomienda el uso de remedios caseros como el bicarbonato sódico, con un alto poder abrasivo, o cítricos como el limón, que perjudican el esmalte y hacen que los dientes pierdan el tono y la vitalidad.

5) Herramientas de manicura

En la piel tenemos infinidad de bacterias, cuando utilizamos cualquier instrumento de manicura estamos transfiriendo esas bacterias a las herramientas. Si no los limpiamos y desinfectamos adecuadamente, la próxima vez que las utilicemos podemos estar expuestos a un importante foco de infecciones para la piel.

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