Alimentos Salud

Hábitos alimenticios malos

malos hábitos alimenticios

Visitas nocturnas a la nevera, atracones de comida basura, ¿te suena? 

No es solo la fuerza de voluntad, o la falta de ella, lo que nos hace comer en exceso y mal. A veces, es un mal hábito que has desarrollado sin darte cuenta. Aquí te mostramos algunos consejos para acabar con los malos hábitos en los que caemos diariamente.

Saltarse el desayuno

Todos sabemos que el desayuno es la comida más importante del día, pero como siempre vamos con prisas pensamos que no hay tiempo para comer. Sin embargo el desayuno nos da el impulso de energía que necesitamos para afrontar el día. Si te lo saltas, es probable que comas en exceso más tarde. Según un estudio realizado por el Colegio de Farmacéuticos de Córdoba no desayunar favorece la obesidad infantil.

Si no tienes tiempo lo mejor es tomar fruta, yogur, barritas de cereales y batidos caseros.

Comer muy rápido

Si comes muy rápido al cerebro no le tiempo a coordinarse con el estómago. Tu cerebro no indica que está lleno hasta 15 o 20 minutos después de haber comenzado a comer. Si devoras tu comida en 10 minutos o menos, seguro que vas a terminar comiendo más de lo que necesitas. Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Osaka, en Japón, confirmó que las personas que comen deprisa tienen 3 veces más probabilidades de desarrollar obesidad.

Procura tomar bocados más pequeños y mastica bien cada bocado. Bebe agua durante la comida te ayudará a sentirte más lleno.

Comer comida basura

Estos alimentos con alto contenido en grasa y azúcar son realmente adictivos. Por otro lado las prisas y su bajo precio nos incitan a su consumo. Si la tomamos habitualmente nos puede provocar diabeteshipertensión arterial y enfermedades cerebrovasculares entre otras. Además debido al bajo aporte de fibra puede provocar estreñimiento y gases.

Lo recomendable es sustituir estos alimentos por otros más saludables.

Comer emocionalmente

Si tienes un mal día, y al llegar a casa, abres la nevera y comes como si no hubiera un mañana, sufres de hambre emocional.  Es un tipo de ansiedad y usamos los alimentos como forma de afrontar las emociones en lugar de como forma de calmar el hambre. Se caracteriza por: una necesidad urgente de comer, un deseo de comer algo en especial (por ejemplo, chocolate o helado), comer más de lo normal y sentimiento de culpa al terminar de comer.

Si sufres este hábito lo mejor es que te mantengas apartado de la cocina. Haz ejercicio, sal a pasear o realiza cualquier otra actividad que te mantenga ocupado.

Paseos nocturnos

¿Tienes hambre después de cenar?. Si has cenado correctamente no es necesario tomar nada más hasta la hora del desayuno. Comer algo después añade calorías innecesarias que tu organismo no necesita.

Si sientes hambre o ansiedad, toma alimentos fáciles de digerir como fruta yogur o un vaso de leche.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*