Sexualidad

Cuando el sexo me da asco

Aversión sexual

La aversión sexual representa un 4% y su incidencia es más alta en las mujeres

La mayoría relaciona el sexo con la experimentación del placer, sin embargo para algunas personas significa algo diametralmente opuesto.

Los que sufren este tipo de disfunción sexual sienten aversión constante y recurrente a cualquier contacto sexual y también a las actividades que consideren asociadas a la sexualidad, como las caricias, miradas o fantasías.

Síntomas

La intensidad de la reacción del individuo frente al estímulo aversivo, van desde una ansiedad moderada y una ausencia de placer, hasta un malestar psicológico extremo. La repulsión se genera por la hiperactivación del sistema nervioso central provocándose alteraciones en la respuesta fisiológica como por ejemplo:

  • Aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Aumento de la sudoración.
  • Crisis de angustia.
  • Desvanecimientos.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Sensación de asfixia o de falta de aire.
  • Tensión muscular.
  • Vértigos o sensación de mareo.
Aversión sexual

Además desarrollan actitudes como por ejemplo:

  • Abandono de hábitos de higiene corporal al considerar que perderán atractivos sexual.
  • Se evitan contactos afectivos al ser asociados a una amenaza de inicio de relación sexual.
  • Se eluden los contextos propicios para la seducción o el contacto sexual.
  • Abuso de las justificaciones o excusas para no realizar prácticas sexuales.

Causas

La mayoría de parejas que acuden a un especialista generalmente replican comportamiento sexual tradicional en torno la perfectiva del gozo del hombre. En estos casos, el desconocimiento de la mujer para obtener su propio placer junto a una sexualidad no deseada, ni placentera, genera aversión sexual.

Se considera que la causa principal para mantener relaciones eróticas, sería la construcción de una actitud negativa hacia estas prácticas generada por diversos fundamentos.

Existen diferentes tipos de aversión que comparten esta repulsión o asco.

Aversión primaria

La persona mantiene el rechazo al sexo durante toda la vida.

Generalmente sucede a causa de una mala educación sexual  que probablemente habrá sido especialmente restrictiva en la que se consideraron a las prácticas sexuales sucias o dañinas.

Sucede cuando la sexualidad es asociada al pecado, en ocasiones, por una educación moral o religiosa practicada en ambientes muy estrictos donde se trasmite que el goce sexual es impuro e indecente.

Aversión sexual

Aversión secundaria

Los individuos que padecen de este nivel habrían tenido una sexualidad normal hasta que un hecho o una vivencia relacionada con el sexo, desarrollaría la aversión.

Sucesos como incesto, infidelidad, violaciones, abusos, intimidaciones, o presiones continuas para la práctica de sexo podrían activar este tipo de aversión.

Aversión generalizada

Es experimentada hacia cualquier pareja o persona con quien se mantengan relaciones, y cuando cualquier actividad asociada a lo sexual genera esta respuesta.

Aversión específica

En este caso se genera hacia algo concreto, sea una persona o una práctica sexual determinada, aunque hacia a otras personas o actividades sexuales no.

Aversión sexual

¿Fobia sexual?

No es una fobia. Aunque lo síntomas experimentados puedan ser similares existen diferencias.

En la aversión, la emoción que predomina es el asco, en la fobia, es el miedo.

Tratamiento

Principalmente es psicológico desde diversas orientaciones. Se puede tratar con terapia cognitivo-conductual con técnicas, como la Desensibilización Sistemática, con eercicios de focalización sensorial en los que el paciente se enfrente progresivamente a la situación que le provoca la repulsión, en un entorno placentero y sin exigencias procurando compatibilizarse con una educación sexual que desmonte asociaciones negativas con la práctica del sexo.

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