¿Cómo...?

¿Cómo tratar con una persona tóxica?

relacion toxica

Detectar su comportamiento nocivo, es el primer paso para minimizar su impacto

Hay muchas cosas que hacen para manipular a las personas y las situaciones en su beneficio. Conocerlas te ayudará a evitar caer bajo su influencia.

Nunca se muestran como son

Se mostrarán encantados contigo un día y al día siguiente te preguntarás qué has hecho para disgustarlos. No hay razones para este cambio de actitud, pero tú sabes que algo no va bien. Están de mal humor y cuando preguntes si hay algo va mal, la respuesta sera “nada”, pero te darán las suficientes pistas para que sepas que están mal; puede ser un suspiro agudo o una ceja levantada.

Cuando esto suceda, harás todo lo posible para que estén contentos. ¿Ves cómo funcionan?

No intentes complacerlos. Aléjate y vuelve cuando el estado de ánimo haya cambiado. No eres el responsable de los sentimientos de nadie. Si has lastimado a alguien sin darte cuenta, no tienes porque adivinarlo.

Son manipuladores

Si sientes que eres el único que contribuye a la relación, seguramente tengas razón. Las personas tóxicas tienen un don para hacerte creer que les debes algo. Esto es muy común en los lugares de trabajo. Te dirá, “he dejado las facturas de los últimos seis meses para ti”. “Pensé que querrías aprovechar la oportunidad de aprender a manejar los archivadores”.

No le debes nada. No te está haciendo ningún un favor.

Intentarán adueñarse de tus sentimientos.

En vez de poseer sus propios sentimientos, actuarán como si los sentimientos fueran tuyos. Se llama proyección, como al proyectar sus sentimientos y pensamientos en ti. Por ejemplo, alguien que está enfadado pero no asume la responsabilidad, podría acusarte de ser tú el que estás enfadado con ellos. Podría ser tan sutil como: “¿Estás bien conmigo?” o un poco más directo, ‘¿Por qué estás enojado conmigo’? o ‘Has estado de mal humor todo el día’

Te encontrarás justificándote aunque el problema no eres tú. Aprende a diferenciar sobre lo que es tuyo y lo que es suyo. No tienes que explicarte, justificarte o defenderte contra una acusación falsa.

Te harán elegir

Te obligan a elegir entre ellos y otra cosa, y siempre te sientes obligado a elegirlos. Esperan hasta que tengas un compromiso, para desarrollar el drama. “Si realmente te preocuparas por mí, no irías a tu clase de yoga y pasarías tiempo conmigo”. Y nunca será suficiente.

Suegras tóxicas

Nunca se disculpan

Prefieren mentir antes de pedir disculpas, así evitan cualquier discusión. Retorcerán la historia, cambiarán los hechos y la volverán a contar de manera tan convincente que creerán completamente lo que están diciendo.

Lo mejor es que sigas adelante sin ellos. No renuncies a tu verdad, pero no mantengas la discusión ya que no hay nada de verdad en lo que dicen.

No comparten tu alegría

Siempre encuentran razones por las que tus buenas noticias no lo son tanto. Si te han ofrecido un extra en el trabajo, te dirán: “El dinero no es tan bueno para lo que vas a tener que hacer”. Si planeas unas vacaciones en la playa, “va a hacer mucho calor. ¿Seguro que quieres ir?”.

Siempre exageran

A menudo utilizan las palabras Siempre … Nunca … Es muy difícil defenderse contra esta forma de manipulación. Las personas tóxicas exageran los errores y debilidades de los demás.

Meten detalles irrelevantes en una conversación

Si intentas resolver algo importante para ti, aportan detalles irrelevantes de hace tiempo. Antes de que te des cuenta, estarás discutiendo sobre algo que hiciste hace seis meses y defendiéndote a ti mismo, en lugar de lidiar con el problema en cuestión. Al final siempre sale a relucir lo que les has hecho.

Son muy críticos

Todos nos equivocamos, pero ellos se aseguran de que lo sepas. Te juzgan y golpean tu autoestima sugiriendo que eres menos porque cometiste un error. A menos que hayamos hecho algo que los afecte, no tienen derecho a juzgarnos.

Te ignoran

Si tenéis una discusión telefónica, te dejarán con la palabra en la boca y colgaran. No te cogen el teléfono, ni contestan a tus mensajes de texto o correos electrónicos. Y tú repasas en tu cabeza la conversación una y otra vez, tratando de adivinar qué has hecho para disgustarlos tanto o si están simplemente ignorándote. Tienes que tener claro que si alguien se preocupa por ti no dejará que te sientas mal sin intentar solucionarlo.

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