¿Cómo...?

Cómo evitar la peste de mis pies

olor a pies

Cuando el sudor entra en contacto con las bacterias que tenemos en la piel, producen en su descomposición amonio y ácido graso. El término médico para esta afección es bromhidrosis.

Cualquiera puede padecer bromhidrosis, pero es especialmente común en adolescentes y mujeres embarazadas debido a que los cambios hormonales nos hacen sudar más.

También hay ciertos tipos de comida que al degradarse dan lugar a moléculas odoríferas que se eliminan a través del sudor, como las especias, la cebolla o el ajo.

La falta de higiene también puede jugar un papel importante

Trastornos como el estrés y la ansiedad provocan la liberación de hormonas, estimulando las glándulas del sudor.

La infecciones por hongos y bacterias en los pies como el pie de atleta o tinea pedis, afectan principalmente a deportistas o montañeros debido al exceso de humedad acumulada en el interior del calzado.

La falta de higiene también puede jugar un papel importante, lavarnos los pies con poca frecuencia o no cambiar calcetines sucios, ayuda a que las bacterias prosperen.

Cómo evitar el mal olor

Lava tus pies todos los días con un jabón suave y sécalos a fondo (especialmente entre los dedos).

Limpia tus pies con enjuague bucal.

Usa plantillas medicinales en tus zapatos.

Comprueba que en las plantas de los pies no haya piel muerta, en caso de que exista, retira con una lima para pies.

Bebe mucha agua. Es la mejor manera de combatir el mal olor corporal.

Usa sandalias en verano y descálzate en casa por las noches.

Usa zapatos de cuero o de lona, ​​ya que permite que los pies transpiren.

Usa calcetines que absorban más humedad, como los gruesos y suaves de fibra natural, o bien calcetines diseñados para absorber la humedad como los deportivos.

No uses el mismo par de zapatos dos días seguidos, ya que necesitan tiempo para secarse. Retira las plantillas para ayudar al secado.

Frota entre los dedos con algodón empapado en alcohol después de la ducha.

Llena un tazón con agua tibia y harina de avena, remueve hasta que el agua esté lechosa, luego remoja durante 10 minutos tus pies.

Con un poco de jugo de nabo o jugo de rábano frota los pies. Al ser desodorantes naturales, son excelentes para combatir el olor corporal.

Espolvorea polvo de talco en los pies o polvo con bicarbonato de sodio para ayudar a reducir la sudoración excesiva. Alternativamente, remoja los pies en 1 parte de vinagre y 2 partes de agua.

Usa un desodorante en spray o antitranspirante normal para las axilas ya que funcionan tan bien como los productos especializados para los pies y son más baratos

Si estos consejos no te ayudan, consulta a tu médico de cabecera o a un podólogo.

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