¿Sabías que...?

Algunos inventos muy útiles

inventos

A lo largo de la historia el hombre ha utilizado su ingenio para diseñar y construir distintos artilugios con el fin de facilitarnos el día a día.

Aquí te mostramos algunos de ellos

Tarjeta de crédito

En 1949, el empresario Frank X McNamara estaba cenando en un restaurante con sus amigos y al ir a pagar la cuenta se dio cuenta de que no tenía su cartera.

Tuvo que telefonear a su esposa para que se la llevara al restaurante y sintió tal vergüenza que se puso a trabajar en una solución para evitar que esto le volviera a suceder. Fue así como surgió Diners’ Club, primera compañía de tarjetas de crédito. La gente comenzó a utilizarlas y al segundo año de tenerlas, ya se habían gastado más de 59 millones de dólares.

Lata de refresco

La primera estaba hecha de acero y no tenía lengüeta de tiro. Había que utilizar un abrelatas. En 1936, los inventores solicitaron patentes para diseños de latas de apertura automática, pero la tecnología de la época hizo que estos inventos no fueran prácticos. Avances posteriores vieron que era menor utilizar en lugar de acero. 

En 1962, Ermal Cleon Fraze, inventó el remache integral y la lengüeta de tiro, que tenía un anillo atado al remache para tirar, y que se desprendía completamente. Posteriormente fueron reemplazados por las pestañas de estancia, inventadas en 1975 por Daniel F. Cudzik de Reynolds Metals en Richmond, Virginia, y que son las que usamos actualmente.

Champú

El champú originalmente significaba dar un masaje de cabeza en varias lenguas del norte de la India. Tanto la palabra como el concepto fueron introducidos en Gran Bretaña desde la India colonial. El término y servicio fue introducido en Gran Bretaña por un empresario bengalí, Sake Dean Mahomed, en 1814, cuando Dean, junto con su esposa irlandesa, abrió un baño de champú conocido como “baños de vapor indios de Mahomed” en Brighton, Inglaterra. 

Durante las primeras etapas del champú, los estilistas ingleses hirvieron jabón en agua y agregaron hierbas para darle brillo y fragancia al cabello. Kasey Hebert fue el primer fabricante conocido de champú y actualmente se le atribuye el origen.  El champú tal como se lo conoce hoy, se introdujo por primera vez en la década de 1930 con Drene, el primer champú sintético (sin jabón).

Lavadora

A principios del siglo XIX, era común la práctica de meter la ropa en una
caja de madera y hacer girar esta con una manivela, para lavar la ropa. La primera patente para una lavadora no eléctrica se emitió en Inglaterra en 1691 en la categoría de Washing and Wringing Machines (Máquinas de lavar y escurrir).

El inventor de la lavadora eléctrica tal y como la conocemos hoy en día fue Alva Fisher. La primera apareció en 1901 y Fisher la construyó con un tambor en que se echaba agua y jabones para realizar la limpieza.
Actualmente las lavadoras son más complejas, pero el diseño está basado en esta primera lavadora eléctrica.

Preservativo

Tiene sus orígenes en los tiempos antes de Cristo, cuando se confeccionaba con fundas de tela y tripas de animales con una de sus puntas atadas para retener el semen.

El primer preservativo de goma se produjo en 1855. Durante décadas se fabricaron envolviendo tiras de goma cruda alrededor de moldes en forma de pene, luego sumergiendo los moldes envueltos en una solución química para curar la goma.

En 1912, un alemán llamado Julius Fromm desarrolló una nueva y mejorada técnica de fabricación: sumergir moldes de vidrio en una solución de caucho en bruto. Llamado inmersión de cemento, este método requería agregar gasolina o benceno a la goma para hacerla líquida. Estos preservativos eran reutilizables.  En 1920, los condones de látex reemplazaron a los de caucho, estos requerían menos mano de obra ya que
solamente había que sumergir un molde con forma de condón en una solución de látex con químicos aditivos.

Transfusión de sangre

Alexander Bogdanov fue el inventor la transfusión de sangre. En 1924 comenzó con sus experimentos de transfusión sanguínea, esperando conseguir la eterna juventud o por lo menos un rejuvenecimiento parcial. Tras someterse a 11 transfusiones de sangre, Bogdánov observó que su vista mejoraba, dejaba de perder pelo y otros síntomas positivos, incluso aparentaba diez años menos. Entre 1925 y 1926 Bogdánov fundó el Instituto para Hematología y Transfusiones Sanguíneas.

En 1928, falleció como resultado de uno de sus experimentos, al inyectarle la sangre de un estudiante que padecía de malaria y tuberculosis.

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